La Playa y la Huella que no se ve
No fue un manual de sostenibilidad. No fue una tendencia. Fue una playa de infancia con botellas rotas entre las conchas y gaviotas enredadas en redes de pesca y salmoneras.
Ecos del Sur
Equipo Editorial
El origen de una convicción
La coordinadora de Desafío Cochamó creció observando cómo el mar devolvía, de alguna manera, lo que las personas dejaban en la orilla. Esa experiencia se transformó en una convicción: si el territorio recibe un evento, quienes lo organizan deben hacerse cargo también de las consecuencias ambientales.
Por eso nació el pilar Cero Plásticos de un Solo Uso, impulsando un evento que busca reducir el impacto desde el primer gesto.
La huella invisible del viaje
Sin embargo, el plástico no es el único residuo que deja una actividad. Desafío Cochamó también entiende que cada corredor y cada kayakista carga con una huella previa: la del viaje.
En eventos como este, gran parte de las emisiones de carbono no proviene de la actividad deportiva en sí, sino del transporte para llegar. El auto que sale desde Santiago. El vuelo que cruza el océano. La idea de llegar a un lugar “intacto” suele traer costos invisibles, que también deben asumirse.
La estrategia ERC: Evitar, Reducir y Compensar
Ese es el foco central del enfoque del evento: la naturaleza no solo se aprecia, también se protege. Para que una experiencia al aire libre no termine dañando aquello que valora, la organización propone una estrategia concreta:
- Evitar: Implica tomar decisiones desde el diseño del evento. Acercar la experiencia al transporte público, limitar cupos y concentrar fechas para reducir trayectos innecesarios.
- Reducir: Se traduce en medidas prácticas. Mejorar la logística para promover lanzaderas desde Puerto Varas, facilitar opciones para compartir vehículos y reemplazar los vasos desechables por alternativas reutilizables.
- Compensar: Completa el ciclo cuando las emisiones no se pueden evitar. La propuesta es destinar parte de las inscripciones a proyectos de restauración de humedales en el mismo estuario y reforestación con especies nativas.
Acciones concretas el día del evento
Durante el día del evento, las acciones se verán en lo cotidiano: agua de vertiente servida sin botellas desechables, barritas de cereal con envoltorios de papel reciclado y dorsales que se transforman en marcapáginas con semillas.
Pero el trabajo no se limita a lo visible. También se calcula la huella asociada a los trayectos, se implementan medidas de reducción y se gestiona la compensación correspondiente.
El objetivo final no es que las personas “dejen de correr” o “dejen de remar”, sino que participen con la misma atención con la que se cuida el entorno. Cada decisión se convierte en una acción concreta dentro de un plan mayor de responsabilidad ambiental.
La playa le enseñó a no dejar envoltorios. La huella invisible ahora enseña a no dejar carbono. En el fondo, se trata de la misma atención: cuidar lo salvaje con el mismo cuidado con que se cuida lo que está cerca.